Huir de la ola de calor al Valle del Jerte con la gama Jeep

Tyrol

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Situado en el norte de la provincia de Cáceres, el Valle del Jerte acapara titulares y minutos de televisión durante el periodo de floración del cerezo, a principios de la primavera. Sin embargo, esta comarca también ofrece grandes atractivos en plena canícula, con multitud de rutas a la sombra de bosques frondosos, con ríos, cascadas y piscinas naturales para huir del calor.

Y qué mejor forma de disfrutar de esta zona que montados en cualquiera de los modelos de la eficiente y capaz gama 4xe de Jeep, el Renegade 4xe, el Compass 4xe o el icónico Wrangler 4xe, a los que muy pronto se unirá el Nuevo Grand Cherokee 4xe. Vehículos ideales para recorrer las carreteras y sendas del Valle del Jerte, en busca de los rincones más recónditos, de las huellas de antiguos monarcas o de la adrenalina de actividades alternativas como el barranquismo.

La mejor carta de presentación del Valle del Jerte está justo en su entrada desde Ávila por la N-110. El mirador del Puerto de Tornavacas ofrece unas vistas espectaculares sobre la Sierra de Gredos, el propio valle y la Falla de Plasencia.

A los pies del puerto se encuentra la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. Un lugar mágico a la sombra de cumbres como la Cuerda Infernillos (2281 m) o el Cerro del Estecillo (2290 m) que rodean la Garganta de la Serrá, originada por un glaciar hace miles de años. Este área se caracteriza por la abundancia de cascadas y saltos de agua entre las que destacan “Los Pilones”, unas marmitas gigantes excavadas por la erosión. Se trata de una ruta fresca con abundante sombra formada por bosques de robles, majuelos, madroños, castaños, alisos, sauces o abedules y en la que se puede avistar fauna de lo más variado. Desde mariposas a truchas, tritones, salamandras, sapos, ranas, mirlos acuáticos, milanos, buitres leonados, águilas reales o halcones peregrinos.

Atravesando la Reserva Natural se encuentra el sendero PR-CC-1, más conocido como la Ruta de Carlos V. Un recorrido exigente de 27,7 Km y 1.145 m de desnivel que sale de Tornavacas y une el Valle del Jerte con la Vera siguiendo el trayecto del anciano emperador rumbo a su retiro en el Monasterio de Yuste. Esta ruta sigue el río Jerte hasta ascender por el Castañar Reboldo hasta superar la Cuerda de los Lobos. Se cruza el Puente Nuevo y se llega al Collado de las Yeguas (1475 m), desde donde se contemplan vistas espectaculares que alcanzan el Valle del Tiétar. Una vez ahí, se emprende el descenso por la Garganta del Yedrón hasta llegar a Jarandilla de la Vera. parte del trayecto se realiza a la sombra de una frondosa vegetación de encinas, brezos y piornos.

El Valle del Jerte ofrece infinitas posibilidades a los amantes del barranquismo. La más conocida es el Barranco de Los Papúos, que ofrece un completo recorrido entre toboganes, saltos, destrepes y rapeles con la guinda del Chorro de la Ventera, una poza de 30 m excavada en el granito. Se accede a este paraje desde el pueblo de Jerte.

Para los que busquen un plan más relajado, el Valle del Jerte dispone de una gran variedad de piscinas naturales, como la conocida como el Charco El Calderón, escondida en un bosque de robles y castaños en plena Garganta Bohornal, a 1.000 m de altitud. Un lugar tranquilo al que se llega por una pista de tierra que se toma entre los kilómetros 9 y 10 de la CC 17.5, cerca de Piornal.

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Fuente: Jeep
 
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